Latín:
Persea americana
Familia:
Lauráceas.
Origen: Méjico y Centroamérica
Hernán Cortés fue el primer europeo conocido que comió aguacate y bebió chocolate, palabras que imitan a los vocablos con que los aztecas designaban a tan ricos manjares. Cuando él los saboreaba con Moctezuma (en 1520), éste y su pueblo, y los indígenas de algunos países centroamericanos, eran los únicos que conocían el aguacate, palta o pera de caimán. Allí se cultivaba desde hacía siglos -y hay quien dice que milenios-, a mediados del siglo XVI llegó a España, a mediados del XIX a Málaga, y hoy día es uno de los frutos más agradables y nutritivos que se consumen en el mundo, y su fama de afrodisíaco hace que se venda más. Contiene muchas proteínas y grasas, y vitaminas A, B y E. Aunque es el fruto de un árbol, no se suele consumir como las demás frutas, sino en ensaladas variopintas, o con gambas y salsa rosa, o con granos de granada, o en batidos, o como fundamento de la pasta untable llamada guacamole, o sin más que rociarle levemente con limón. Los aguacates del Parque de Málaga están junto a la tapia Oeste del recinto Musical, al lado del monumento al pintor Muñoz Degrain. Otro muy importante está en el patio del Instituto Vicente Espinel, de Calle Gaona, y es, sin duda, el árbol más espiritual de nuestra ciudad, pues ha crecido tanto gracias a que sus raíces se alimentan de los venerables nutrientes del cementerio de un convento de frailes que había antes ahí.
Página Principal Sobre el autor Literatura Infantil y Juvenil Libros de Jardinería