ARTÍCULOS DEL AÑO 2006
ESTOS ARTÍCULOS EMPEZARON EL 7 DE ENERO, Y EN LOS TRECE PRIMEROS VARIOS PERSONAJES CHARLAN EN UN BAR SOBRE LOS SIEMPRE POLÉMICOS ÁRBOLES CALLEJEROS.
Eugenio y Julián son dos veteranos profesionales de la Jardinería que acuden frecuentemente al bar de María y Manolo.
Ya desde el primer artículo se incorporan a la conversación dos jóvenes recién llegados, David y Raúl, los cuales comentan declaran que suelen discutir bastante sobre las virtudes y defectos de dichos árboles.
QUEREMOS ZONAS VERDES
(7 de enero 2006).
Eugenio: No sé si recuerdas aquella época en que las ciudades estaban llenas de pintadas que decían: “¡Queremos zonas verdes!”, con letras muy gordas y de colores... ¿Otra cerveza?
Julián: Me paso a un vino. ¡Manolo, otra cerveza y mi rioja! Claro que me acuerdo, si aquello era una gozada, ver que tantos ciudadanos se habían concienciado, y pedían para sus barriadas un parque o parquecillo, y muchos árboles por las calles. Ahora más bien piden que los talen, y protestan porque las flores y los frutitos caen al suelo, como si pudieran lanzarlos al espacio. La gente se ha hecho muy tiquismiquis, y no hace más que poner pegas, en vez de enterarse de las ventajas tan grandes que tienen los árboles para la ciudad entera, y para nuestros pulmones y para todo.
Eugenio: Es que supongo que se lo enseñaron de chicos pero no escucharon, o se les ha olvidado, y desde luego muchos no tienen ni idea de esas ventajas.
Julián: Y además aquella demanda de zonas verdes, aparte de que había muchas menos que ahora, sin comparación, coincidió con una gran época de sensibilización respecto a todos los problemas del medio ambiente; pero de eso hace como treinta años.
Eugenio: Bueno, ya de casi todo hace treinta años. Incluso la palabra tiquismiquis yo creo que la última vez que la oí fue por entonces.
Manolo: Su cervecita, don Eugenio, y aquí su rioja, don Julián, del de siempre.
María: Un momentillo, quietos paraos, que me da fatiga verles beber sin nada sólido, asín que a esta ración invita la casa, que acabo de guisarla para felicitarles el año a estos clientes de toda la vida de Dios.
Julián: Ah, muchas gracias, María, y feliz año, que como estaba en la cocina ni la hemos podido felicitar. ¡Qué buena pinta tiene esto!
Eugenio: ¡Y qué aroma! Esto merece un brindis. ¡Por el año nuevo, y por los árboles!
David: ¡Y por los parques!
Julián: Hombre, me alegro que os unáis a la causa, muchachos. Hoy tienes la barra de lo más ecológica, Manolo, y además con dos generaciones bien compenetradas. ¿Qué queréis tomar? María, pon otra ración ya de pago, que somos cuatro.
Raúl: Y otras dos cervezas. Y a la próxima ronda invito yo, que me llamo Raúl, y que con mi amigo David discuto mucho sobre los árboles.
María: Pues yo, antes de volverme al fogón, aprovecho pa desfogarme con lo jartita que me tiene el maldito árbol que me plantaron delante mismo de mis ventanas hace años, que cuidao que le dije aquí a mi marío que lo cortase a tiempo, y nada, y no me se seca la ropa del chiquillo en la terrasita ni a tiros, y la otra noche estábamos en el dormitorio muy acaramelados cuando toquetean en el cristal y ¡madre qué susto! Y era el árbol. (Continuará).
QUEREMOS ÁRBOLES DE PLÁSTICO
(14 de enero de 2006).
Eugenio: María nos ha hecho reír con su salerosa indignación, pero es que en su calle plantaron las jacarandas como a tres metros de las ventanas, que tiene tela.
Raúl: ¡Hombre, acabamos de llegar y ya aparecen las jacarandas, con lo negro que me tienen! Yo también las tengo en mi calle, y no niego la belleza de su floración violeta, por supuesto, pero ¿compensa tanto valor ornamental, salvo si uno es todo un poeta, el tener que despejar cada mañana los cristales del coche, inundados de pétalos, y la desagradable sensación de salir a la acera e ir pisando un suelo que parece consecuencia del botellón?
Julián: Pues para mí el balance está claramente a favor, y lo que habrá que hacer es barrer más. Y decidme cualquier árbol y señalaré algún defecto, y lo mismo nos pasa a las personas, ¿no? Hay que ser comprensivo con sus peguillas, a cambio de que decoren la ciudad, den sombra, purifiquen el aire, florezcan, y alivien la sobredosis de hormigón y asfalto, digo yo.
David: A mí me gusta ir viendo y fotografiando árboles y jardines, y charlar con los vecinos, y he comprobado que a todos les encanta que las calles tengan muchos árboles, pero ante todas las casas menos la suya. No he encontrado a nadie que se fije más en las ventajas que en los inconvenientes.
Manolo: Claro, claro, eso nos pasa a todos, y a la María no digamos. Aunque luego ve una flor en cualquier lado y le disloca, loquita la vuelve. Es muy así.
David: Si son ficus, que crecen muy deprisa, tapan las ventanas y dan una sombra muy espesa. Si son de hoja caduca que si en otoño se les caen las hojas y ensucian, y en invierno están muy tristes. Los de hoja perenne porque en invierno no dejan pasar el sol y el piso se les queda frío. Y si son solo verdes porque ¡hay que ver la cosa tan sosísima que han plantado! Pero si tienen una floración estupenda, como las jacarandas de Raúl, vaya con las flores que dejan caer en primavera...
Julián: Total, que en vez de aquellas entrañables pintadas que añoras, Eugenio, que clamaban “¡Queremos zonas verdes!”, pronto veremos otras diciendo “¡Queremos árboles de plástico!”. (Continuará).
IMPLACABLES CON LOS ÁRBOLES
(21 de enero de 2006).
Eugenio: Con eso que dices en guasa, Julián, sobre la posible aparición de pintadas diciendo: “¡Queremos árboles de plástico!”, se identificaría en serio mucha gente. Les encantaría que los árboles de las aceras fuesen de plástico y diesen sombra, pero que no llegasen a chocar nunca con sus ventanas ni oscureciesen las habitaciones, ni dejasen caer al suelo hojas, flores y frutos. ¡Estarían contentísimos!
David: Y las flores de plástico durarían todo el año y no mancharían el pavimento ni los coches. Me está apeteciendo diseñar árboles así y patentarlos. ¡Me haría rico! Y Raúl seguro que entraría como socio, ¿no?
Raúl: Hombre, a mí unas jacarandas hechas como los ninots de las fallas, con toda la belleza de su copa y su floración perfectamente imitadas, y sin ensuciar el suelo ni los coches con sus flores caídas, me pondrían a cien.
David: Hay bastantes personas que también tendrán sus defectos, digo yo, pero que a los árboles no les admiten ni uno. ¡Son implacables! Y es que tenemos que reconocer que los árboles tienen costumbres imperdonables. ¡Mira que ocurrírseles reproducirse mediante flores, frutos y semillas que, por culpa de la también muy criticable ley de la gravedad, caen en las aceras, en vez de salir lanzados al espacio, que haría tan bonito! La luna quedaría preciosa con unos anillos como los de Saturno, pero compuestos por billones de flores en órbita. Lo incomprensible es que en Francia, Alemania, Inglaterra, Florida y muchos más sitios haya miles de calles llenas de ciudadanos satisfechísimos al verlas embellecidas y sombreadas por árboles diversos, cada uno con sus peguillas, como es natural, pero aquí...
Julián: Es que “¡Spain is different!”.
Raúl: Por alusiones, voy a explicar por qué me he apuntado a este bar desde hace unos días. El que yo le encuentre a la jacaranda esa pega de sus flores caídas no significa que ignore que estéticamente es magnífica, y además los árboles me gustan mucho. Pero también me gustan las aves, y el otro día pasé por esta calle por casualidad y había pájaros volando, y yo pensaba “¡Qué calle más agradable!” cuando de pronto, ¡zas!, ¡lo que me cayó en un hombro de mi queridísima chaqueta de ante recién comprada! Vi este bar, entré y le dije al camarero: “Voy a pasar ahí a limpiarme esto, porque un pajarito gracioso...”. Y me contestó: “¿Un pajarito? ¡Eso ha sido un buitre!”. Me eché a reír y me hice cliente.
Julián: A eso iba, que todo tiene sus defectos. Los pájaros ensucian, los perros defecan, ladran y muerden, los... ¿Nos llenas los vasos, Manolo? (Continuará).
NADIE ES PERFECTO
(28-1-2006).
En un bar malagueño sigue la animada polémica sobre el arbolado urbano.
Julián: Todo tiene sus defectos, y no solamente los árboles. Hay personas muy injustas con ellos, porque los pájaros ensucian, y los perros defecan, ladran y muerden...
David: ...y los coches y las motos hacen mucho ruido, contaminan el aire, tienen averías y producen muertos y heridos, y los ordenadores son caprichosos y temperamentales...
Julián: ...y los electrodomésticos se escacharran, y los bebés no dejan dormir por las noches y manchan un montón de ropa. Pero les encontramos a todos tantas ventajas que no renunciamos a ellos. En cambio, con que un árbol tenga alguna pega ya piden que lo arranquen o lo talen.
Eugenio: Eso una verdad como la copa de un ficus. Sé de una comunidad de propietarios de un edificio alto que está dividida, porque incluye personas muy amantes de los árboles, pero también otras que le reprochan a un Ficus microcarpa o laurel de Indias de los mejores de Málaga, del jardín antiguo de al lado, que deje caer sus frutitos en la calle. ¡Como si pudiera hacer otra cosa! Algunos querrían que su dueño lo cortase, en vez de reunir dinero entre todos y comprar una máquina barredora o sopladora, o pagar a alguien durante ciertas épocas del año; pero ¡pretender arrancarlo por eso!
Julián: Cuando oigo algo así recuerdo una de las guasas de Luis Buñuel, en este caso en ‘Belle de jour', cuando un cliente contempla a Catherine Deneuve en todo el esplendor de su desnudez, hace un gesto de desagrado y se va, porque ha visto que tiene un lunar. ¡Imaginaos lo que hubiera hecho con la jacaranda! La mata, es que la mata.
Diana: ¡Qué bueno lo de Buñuel! Perdonen que meta baza un segundo, porque trabajo enfrente y he tomado ya mi cafelito y me voy corriendo; pero quiero declarar ante este alto tribunal que la jacaranda es mi árbol favorito. Lo tenemos en el jardín de la comunidad, y parece como si en la copa se hubiesen posado cientos de helechos, y la lluvia de flores que deja sobre el césped es una maravilla. Y cuando toda la copa se llena de flores y al mismo tiempo se queda sin hojas, ese colorido violeta sobre el cielo azul me encanta. Y no soy poeta ni pintora ni botánica, sino abogada, en este caso defensora. Señores, me alegraré de verles otro día. Chao.
...Raúl: ¡Caray, qué chavala! Yo sí que me alegraré. ¿Viene todos los días, Manolo? Bueno, en resumen, que como en la frase final de ‘Con faldas y a lo loco', “¡Nobody is perfect!”. Excepto quizás ella. (Continuará).
POLÉMICO JARDÍN ÍNTIMO
(4-2-2006).
Nuestros contertulios charlan sobre una de las polémicas que agitan la Málaga verde.
Julián: Os dije que hoy traería una carta de un señor llamado Luis Gaviño, que da gusto leerla por lo sensibilizado que está, y que opina sobre ese lío de si quitan o no los setos de cipreses que rodean los jardines de Pedro Luis Alonso...
Manolo: Aquí están sus cervecitas. ¿Qué jardines?
Eugenio: Los que están al pie de Puerta Oscura, junto al Ayuntamiento y al Parque, y están rodeados por setos con ventanas en forma de arcos, que se hacen allí buenas fotos de la Alcazaba y los naranjos...
Julián: Dice que en los años “cincuenta y sesenta eran de admirar por la buena labor de jardinería, con los arcos muy bien recortaditos, así como los setos interiores, y con sus patos y su jaula con pájaros, además de dar cobijo nocturno en sus bancos a las parejas de novios. Hoy, sin embargo, el seto que lo circunda ha quedado fuera del tiempo, encubre a un jardín pequeño pero bonito que no se deja ver por culpa de un muro que no entiendo cómo los responsables de Parques y Jardines del Ayuntamiento de Málaga lo mantienen...”.
Raúl: ¿Qué muro?
David: Creo que se refiere a los setos, son como muros verdes.
Julián: Y concluye: “Es como si el parquecito estuviera gravado con una carga a perpetuidad. Echemos una mano a que el interior de ese jardín luzca todo su esplendor, pues, modestamente, creo que se lo merece”.
David: ¡Qué alegría da ver que hay personas que se preocupan por estas cosas¡ Con que fuésemos la mitad más uno Málaga parecería otra.
Eugenio: Tiene razón el amigo Gaviño, porque de los cuatro largos setos que rodean este acogedor y simpático jardín, el de junto al Ayuntamiento creo que lo quemaron unos gamberros, y se repuso pero todavía está esquelético, y los demás tienen tramos sanos y otros enfermos y envejecidos. Pero yo prefiero que esté tapado, e independizado del Parque, porque no tienen nada que ver ni en la época ni en el estilo, y porque gran parte de su encanto se debe a ese aspecto recoleto, aislante, sedante, íntimo...
Julián: Eso mismo defiende la Academia de Ciencias, según me contó su presidente, Alfredo Asensi, malagueño de pura cepa que considera que esos setos, una vez debidamente mejorados, resultan fundamentales por lo que tú acabas de decir, y que quienes proponen quitarlos para que desde el Parque se vean mejor la Alcazaba y Puerta Oscura deben fijarse en que la misma altura tienen los naranjos, y esa visibilidad no cambiaría. Y que su eliminación alteraría la memoria histórica de... (Continuará).
CIENTÍFICOS OPINAN SOBRE EL PARQUE
(11-2-2006).
Dos veteranos profesionales de la jardinería, Julián y Eugenio, siguen charlando en el bar con sus dueños y con los jóvenes David y Raúl, y el primero comenta que la Academia de Ciencias no está de acuerdo con que se arranquen los setos de cipreses de los Jardines de Pedro Luis Alonso, como propone el proyecto de rehabilitación del Parque.
Julián: Y además consideran que su eliminación alteraría la memoria histórica ligada a esa especie de “edificio vegetal” cuyo cerramiento verde, además de darle intimidad, deja claro que se entra en un recinto que no tiene nada que ver con el Parque. Pero mucho más importante que esos jardines es el propio Parque...
David: ¡Por supuesto, si es que no tienen comparación!
Julián: ... y por eso ahora, ante vuestra sorpresa, me saco de la manga, o mejor dicho de la cartera, el informe completo de la Academia, porque he visto a José Ángel Carrera, Alfredo Asensi y Leandro Olalla, que lo han hecho junto con otros diez o doce expertos, y me lo han dado, y no tiene desperdicio.
Raúl: ¿Y qué más dice?
David: ¿De qué va?
Julián: Bueno, de muchas cosas. Elogia bastantes aspectos y discrepa de otros; pero no es un trabajo para analizarlo tomando unas cervezas.
Eugenio: Desde luego, porque si vamos a hablar de las obras del Parque, que van a ser lo más discutido en Málaga durante meses, y que a mí me tienen preocupadísimo, alzo mi voz y clamo: ¡Manolo, por favor, un cubalibre intravenoso! Y ahora sigue.
Julián: Para abreviar, y si queréis os lleváis el informe y lo leéis despacio, el problema más follonero va a ser la eliminación de los plátanos de sombra.
Eugenio: ¡Qué gusto no ser yo el que tenga que decirles eso a los malagueños!
Julián: Hombre, yo estoy felicísimo por la misma razón. Otro aspecto polémico es el de los cambios que piensan hacer en el Recinto Musical Eduardo Ocón, sobre los cuales dice la Academia que el proyecto “no soluciona el problema fundamental”. Y otro el del pavimento de las dos aceras amplias, en cuyos pavimentos se proyecta crear fuertes contrastes de color alternando zonas blancas con otras negras, rojas, amarillas y grises, mientras que a los prestigiosos académicos, entre los que hay arquitectos muy importantes, les parece “más adecuado eliminar o minimizar estos elementos, suavizándose los contrastes en caso de mantenerse”.
Eugenio: A mí me interesa más lo que digan sobre los plátanos.
Julián: Pero yo tengo que irme, porque me van a dejar echar un vistazo al informe sobre la peligrosidad de los plátanos que han hecho unos especialistas catalanes, y eso no me lo pierdo. (Continuará).
EUTANASIA ARBÓREA
REPORTAJE FOTOGRÁFICO SOBRE LOS PLÁTANOS DEL PARQUE DE MÁLAGA
(18-2-2006)
Los jóvenes David y Raúl se ven de nuevo en el bar con los veteranos profesionales de la jardinería Eugenio y Julián, quien ha conseguido datos sobre los plátanos de sombra del Parque.
Julián: Me dejaron leer el informe del experto catalán Joan Martínez Sabaté, que ha venido con unos aparatos especiales y con su amplio bagaje de conocimientos sobre árboles problemáticos de muchos lugares. Tiene cincuenta folios, y tomé notas; pero como estábamos hablando del informe de la Academia de Malagueña de Ciencias sobre la rehabilitación del Parque en general, y te lo llevaste tú, David, conviene que nos cuentes lo que dice sobre este problema concreto, que nos tiene a todos los profesionales malacitanos preocupados y hasta... “aplatanados”.
David: En esencia dice que esta especie es bastante propensa a plagas de insectos y a enfermedades producidas por hongos, y las malas podas tradicionales han acelerado su pudrición, con lo que “un elevado por ciento (80%), fundamentalmente árboles viejos mal podados, presenta un gran deterioro. La situación es crítica para el árbol y peligrosa para el paseante”. Y concluyen que hay que “plantearse la sustitución de toda la población de plátanos”.
Eugenio: ¿Tanto? Yo he leído en SUR varias veces que hay que eliminar los peligrosos, pero no imaginaba que fuesen tantísimos. ¡Pues se va a montar un número...!
Raúl: Yo iba a pedir un cubata, pero en vista de esto: ¡Manolo, una tila!
David: ¡Mejor una ronda para todos! Invito yo.
Julián: Falta nos hará en los próximos meses, pero de momento me conformo con un rioja. Y voy con lo del estudio titulado ‘Evaluación del estado biomecánico y riesgo de fractura de los plátanos ...”
Raúl: ¡Toma ya!
David: ¡Eso suena tremendo!
Julián: ...que resumiré en pocas frases. Asegura que la mayoría de los troncos y de las ramas principales presentan un alto porcentaje de pudriciones internas, algunas que bajan varios metros por el interior del tronco. Y que todo eso “se muestra en forma de muerte recurrente”. Y razonan que en un paseo con tanta afluencia “no nos podemos permitir que la probabilidad de caídas aumente”.
Eugenio: Claro, ese peligro hay que atajarlo. Yo reclamo un puesto entre los mayores defensores de los árboles, y llevo demostrándolo muchos años; pero cuando están en juego vidas humanas, destrozos en vehículos, etc., me resigno a la eutanasia arbórea.
Julián: Es que no hay más remedio. A ninguno nos va a gustar el espectáculo; pero es que he apuntado bastantes frases que dicen que estos árboles centenarios tienen unos índices de vitalidad entre bajos y muy bajos, que en general tienen pocas capacidades de recuperación y, por tanto, bajas expectativas de futuro, y que... (Continuará).
LA POLÉMICA ESTÁ SERVIDA
(25-2-2006)
Los maduros profesionales Eugenio y Julián, y los jóvenes David y Raúl, comentan el informe catalán sobre la peligrosidad de los plátanos del Parque, y especulan sobre los sustitutos, cuando reaparece Diana.
Julián:... y el informe dice que tienen unos índices de vitalidad entre bajos y muy bajos, que en general tienen pocas capacidades de recuperación y, por tanto, bajas expectativas de futuro, y que el riesgo actual de caídas de ramas es bajo, pero se prevé un aumento. Y además de las podas abusivas y las consiguientes pudriciones causadas por hongos padecen ataques de termitas, que influyen mucho en la falta de resistencia de la madera.
Eugenio: ¡No se privan de nada, los pobres! Luego no hay más remedio que sustituirlos por otros árboles, y hablando con amigos del gremio he detectado dos tendencias. Unos votamos por los almeces , porque son tan grandotes como los plátanos, y al cabo de bastantes años acabarían situando sus copas por encima de las palmeras, y además son autóctonos de la zona mediterránea. Y otros prefieren obtener sombra y decoración en un plazo breve, mediante árboles con floración atractiva que permanezcan bajo las copas de las palmeras.
Diana: ¡Hola a todos! ¡Qué agradable sorpresa! Me alegro de encontrar aquí por segunda vez a tan parlanchines jardinófilos. Manolo, mi cafelito, por favor.
Raúl: ¡A mí sí que me alegra la tan esperada reaparición en escena de la `top model' de la abogacía malacitana! Aunque nuestro amor sea imposible, dada mi fobia a las jacarandas y su afición por ellas. Y Manolo, nada de cafelito: tráele ambrosía, que era lo que tomaban hacia esta hora en el Olimpo.
Diana: Y para él un termómetro, que parece que tiene fiebre alta. ¿O siempre es así?
Eugenio: El que le conoce es David.
David: Es así solamente con las chicas de cinco estrellas. Y hablando de cinco estrellas, de esas dos tendencias me atrae muchísimo la posibilidad de usar árboles tan decorativos como el árbol del amor o la albizia, con floraciones rojizas, una en primavera y otra en verano, de las que he hecho fotos por Málaga que da gusto verlas.
Diana: A mí los árboles del amor me encantan, pero delante de este loco peligroso no me atrevo ni a mentarlos.
David: Desde luego, son una maravilla en primavera.
Diana: ¿Pero las albizias cómo son?
David: El follaje recuerda al de tus admiradas jacarandas, y las flores parecen plumeritos rosados o rojos muy elegantes.
Julián: Habría que utilizar la variedad roja, alternándola con los árboles del amor, y disfrutaríamos de la floración primaveral de ellos, y en los meses cálidos de otro buen periodo colorista gracias a las albizias. Y otra ventaja... (Continuará).

Dibujo de Rafael Chanes del almez o Celtis australis.
ATRACTIVA COMBINACIÓN DE ÁRBOLES
(4-3-2006)
Julián y David defienden entusiásticamente una alternancia de árboles del amor y albizias para intercalarlos entre las palmeras de los dos largos paseos del Parque, e informan a Diana de cómo son las albizias.
David: El follaje recuerda al de tus admiradas jacarandas, y las flores parecen plumeritos rosados o rojos muy elegantes.
Julián: Habría que utilizar la variedad roja, alternándola con los árboles del amor, y disfrutaríamos de la floración primaveral de ellos, y en los meses cálidos de otro buen periodo colorista gracias a las albizias. Y otra ventaja…
Diana: Yo no soy nada entendida, como sabéis, y solamente sé lo que me gusta o no me gusta, como la inmensa mayoría de los malagueños; pero estoy segura de que nos puede ilusionar muchísimo más a casi todos ese nuevo enfoque tan decorativo, con dos épocas de distintas floraciones rojas a poca altura, durante varios meses al año. ¡Resulta la mar de apetecible!
Julián: Y otra ventaja sería que esos dos árboles lucirían muchos años antes que los almeces, cosa importantísima para el público en general.
Eugenio: En eso os doy la razón, porque los del gremio estamos acostumbrados a esperar años y años, e incluso nos gusta ver cómo van creciendo los árboles poco a poco; pero los aficionados quieren obtener el valor ornamental lo antes posible, y basta ver cómo se espabilan los viveristas para ofrecer buenos ejemplares, incluso ya florecidos.
Julián: Claro que cualquier árbol nuevo traído de un vivero será muy bajo comparado con los actuales plátanos centenarios; pero tú y yo sabemos perfectamente que si plantamos en un jardín un árbol del amor, una albizia y un almez, los dos primeros decorarán muchos años antes. Con ello, los malagueños de cualquier edad podríamos disfrutar de su sombra y sus flores, mientras que con los almeces, aunque cupieran, que no cabrán, solamente los veréis hermosotes los jóvenes como vosotros. Y acabo de enterarme de un dato que los hace más problemáticos todavía.
Diana: ¿Cuál?
Julián: Que, según he oído, van a sustituir el actual pavimento de las dos amplias aceras por otro mayoritariamente de piedra caliza blanca porosa, y los almeces lo llenarían de frutitos que lo mancharían mucho, añadiendo eso a cada dátil que caiga, cada goterón de aceite que suelte cualquier máquina, cada chicle que deje caer un niño… Pero, volviendo a las dos alternativas arbóreas, el asunto es tan polémico que Eugenio y yo, quizás por primera vez en la vida, disentimos, lo cual me hace mucha ilusión, porque casi siempre coincidimos, y es mucho más estimulante entrechocar las ideas, a ver si así surge la chispa... ¡La luz!
Dibujo de Rafael Chanes de Albizzia julibrissin o acacia de Constantinopla
UN ELEFANTE EN EL PASILLO
(11-3-2006)
Julián y Eugenio disienten respecto a los árboles a elegir para el Parque, y David aporta una foto y datos decisivos en favor de los árboles del amor y las albizias.
Julián: … quizás por primera vez en la vida, disentimos, lo cual me hace mucha ilusión, porque casi siempre coincidimos, y es mucho más estimulante entrechocar las ideas, a ver si así surge la chispa... ¡La luz!
Eugenio: ¡Vaya, ya se lanza! Os apuesto la siguiente ronda a que dentro de diez segundos citará a Machado.
Julián: Me lo has puesto en bandeja: “¿Tú verdad? No. La verdad. Vamos a buscarla juntos. La tuya, guárdatela”. Hasta me emociono al decirlo. ¡Es que es una de las mejores frases de la literatura del mundo mundial!
Raúl: La cuarta.
David: ¿Qué quieres decir? Señores: le conozco, y se avecina una parida.
Raúl: Ni hablar. Ofrezco el fruto de profundas meditaciones. Las frases más famosas de toda la literatura son, indudablemente, tres: “En el principio Dios creó el cielo y la tierra”, “En un lugar de la Mancha de cuyo nombre no quiero acordarme” y “¡Abuelita, qué dientes tan largos tienes!”. Luego la de Machado, como mucho, es la cuarta.
Julián: Muy agudo. Y puestos a buscarla juntos ¿qué tal si yo proclamo, Eugenio, que siempre me han gustado los almeces, y tú reconoces que gustan cuando alcanzan alturas iguales o superiores a las palmeras del Parque (que sería la principal razón para elegirlos), y copas con diez, quince o veinte metros de ancho, y que tratar de incrustarlas en los huecos de tres a cuatro metros que quedan entre las copas de cada dos palmeras sería como intentar meter un elefante en el pasillo?
David: Antes de que se batan en duelo ayudaré a Machado con esta foto y unos datos objetivos. En el paseo de la Farola , ante la Delegación de Defensa, hay un buen almez que mide unos trece metros de altura y nueve o diez de anchura de copa, luego representa muy bien cómo desearían Eugenio y sus huestes que llegasen a ser los almeces, si fuesen los elegidos. Y para demostrar que o habría que podarlos en plan salvaje, con lo que perderían todo su valor ornamental, o engullirían totalmente a las palmeras, enmarañando con ellas sus ramajes de forma que no lucirían ni unos ni otras, he intercalado en la foto de dos palmeras del Parque dicho almez. Además, he medido las alturas de las copas de bastantes palmeras, y la gran mayoría están situadas entre unos seis y unos veintitrés metros, luego los almeces pasarían gran parte de su vida compitiendo con ellas y formando una maraña tremenda.
Foto real de dos palmeras canarias consecutivas del Parque de Málaga, entre las que David Marín ha intercalado la foto de un almez situado muy cerca, en el Paseo de La Farola, para demostrar que las copas de los almeces y las palmeras se enmarañarían entre sí durante muchos años y no lucirían ni las unas ni las otras..
LAS FLORIDAS PÉRGOLAS-RÉCORD
(18-3-2006).
Los veteranos profesionales de la jardinería Julián y Eugenio comentan una original y sugerente idea que sería estupenda para el Parque de Málaga.
Julián: Vengo entusiasmado, porque he estado charlando sobre la rehabilitación del Parque con Francisco Ruz, el mejor técnico en Jardinería de Málaga…
Eugenio: …ya lo creo, Paco Ruz, del Jardín de La Concepción , si le conozco mucho…
Julián: …y ha tenido una idea estupenda, y me ha mandado por email esta perspectiva hecha con el ordenador, que he impreso en blanco y negro para traértela.
Eugenio: ¡Ah, qué gozada, si son unas pérgolas larguísimas con trepadoras!
Julián: Una a cada lado de la calzada central, claro. Aquí lucen mucho menos que en colores, pero se ve la idea, que es fantástica, porque a los malagueños les entusiasmaría que el Parque se enriqueciese, aprovechando su rehabilitación, con algo ilusionante, atractivo y novedoso, al igual que hace un siglo se ilusionaron sus antepasados con esas alineaciones de plátanos y palmeras alternándose.
Eugenio: Y lo bueno es haber pensado que las filas de árboles no son la única forma de dar sombra y decoración, pues también pueden lograrse mediante pérgolas con trepadoras de floración ornamental.
Julián: Y como se trataría de dos pérgolas con unos 650 metros de longitud cada una, y con glicinias, bignonias rosas y pirostegias combinadas para completar muchos meses de floraciones, el conjunto sería una maravilla como no la hay en casi ningún sitio.
Eugenio: Serían unas auténticas pérgolas-récord, porque yo medí a pasos las del Jardín Botánico de Madrid, y cada uno de sus tramos rectos mide unos 70 metros . Y la famosísima del Fairchild Tropical Garden, de Miami, con su espectacular colección de trepadoras, mide unos 170, como la cuarta parte de las de Paco.
Julián: Pues imagínate el impactazo que supondrían, tan largas y con flores turnándose todo el año.
Eugenio: Sí, porque las pirostegias llevan todo el invierno con sus flores anaranjadas y brillantes en Gabriel y Galán, Luis Taboada, etc., y siguen preciosas.
Julián: Y esas pérgolas no serían continuas, debido a los kioscos y demás, y porque producirían un efecto túnel quizás agobiante, luego estarían formadas por módulos ubicados en un intervalo sí y uno no entre palmera y palmera, y en los otros irían los árboles del amor y/o albizias de reemplazo, y se verían las copas de las palmeras y el cielo. Y por efecto de la perspectiva tendrían toda la apariencia de la gran longitud, sin el inconveniente del agobio.
Eugenio: Pues se convertirían en unos de los elementos más atractivos del Parque, ¿eh?
Julián: Se harían famosas y vendría gente a verlas, como vienen tantos a ver las glicinias del cenador de La Concepción. ¡Sería fenomenal! (Continuará).

PREOCUPADOS POR EL PARQUE
(25-3-2006)
Los maduros profesionales de la jardinería Eugenio y Julián comentan las obras del Parque de Málaga con esperanza y preocupación.
Eugenio: Yo me alegro mucho de que, ¡por fin!, se ocupen a fondo de esta fantástica joya que es el Parque, al que tan poca importancia dan muchos malagueños, que pasan por allí sin saber siquiera la cantidad de ejemplares importantes que hay, que merecen ser cuidados y protegidos de plagas y enfermedades, para que no pase lo mismo que con los plátanos.
Julián: A eso precisamente se deben mis preocupaciones, pues al eliminar los plátanos de sombra nuestra gran esperanza son las altas palmeras canarias con las cuales se intercalaban. Y hay que volcarse con ellas, regándolas, abonándolas, limitándose a cortarles las hojas secas y ni una sola más, y haciendo todo lo posible para que no se les venga encima la plaga del picudo rojo, que ya está, desgraciadamente, en Almuñécar, Salobreña, Nerja, Frigiliana, Torrox y Vélez por un lado, y en Benalmádena, Marbella y Estepona por el otro, según me han dicho.
Eugenio: ¡Madre mía! O sea, que las palmeras de la capital son grupo de riesgo, y a las que más atacan el maldito escarabajo y sus larvas son precisamente a las canarias, y en segundo lugar las datileras.
Julián: Por eso me estremecí al enterarme de que en el muelle pegado al Parque, donde van a quitar el silo y los tinglados, piensan plantar 650 datileras y 75 washingtonias, creo recordar, cuando los expertos en sanidad vegetal que llevan la lucha contra la plaga recomiendan a los ayuntamientos y demás organismos públicos, empresas de jardinería, viveros y particulares de las zonas afectadas que no planten palmeras canarias ni datileras, y cito casi literalmente.
Eugenio: ¡Me dejas de piedra! Sabía que el asunto era serio, pero no que tanto. Es que, claro, las palmeras recién transplantadas son mucho más sensibles a los ataques de hongos e insectos, y como para favorecer el arraigo se les cortan tantas palmas, y el escarabajo ataca sobre todo por cortes y grietas... ¡menudo peligro!
Julián: Y los especialistas añaden que la época conveniente para transplantar palmeras altas, que son los meses cálidos, es justo la de mayor actividad del picudo, y por tanto la de mayor probabilidad de contagio.
Eugenio: Pues me parece que en vez de dedicarnos a llorar a los plátanos perdidos, que estaban mayoritariamente hechos una pena debido a las podas erróneas, los hongos y las termitas, más nos valdría mirar al futuro y esmerarnos todos en defender la magnífica colección de palmeras del Parque, que como les traigan ahora unas nuevas vecinas que puedan contagiarles la plaga, estamos perdidos. Y es que el dichoso bicho... (Continuará).
PELIGROSO PALMERAL
(1-4-2006)
Los experimentados jardinistas Eugenio y Julián siguen comentando el gran peligro que supondría para el Parque de Málaga la plantación de un palmeral en el muelle contiguo, debido a la gravísima plaga del picudo rojo.
Eugenio: ...más nos valdría mirar al futuro y esmerarnos todos en defender la magnífica colección de palmeras del Parque, que como les traigan ahora unas nuevas vecinas que puedan contagiarles la plaga, estamos perdidos. Porque el dichoso bicho vuela que se las pela, y sus larvas devoran los cogollos de las palmeras canarias y las datileras insaciablemente, y las matan, claro.
Julián: He telefoneado a Sevilla a Francisco Limón, a Cayetano Garijo aquí en Málaga, a Gregoria Aranda al Rincón de la Victoria , y a Jesús Peña, que es el técnico, o más bien el héroe, que tiene que volar casi más que la plaga persiguiéndola por toda la costa, y me han confirmado que ya han muerto bastantes desde Motril hasta el Rincón, y en Nueva Andalucía, San Pedro y Estepona. Y Jesús acaba de detectar el primer caso en Torremolinos. Todo ello en las dos especies de que hablamos; pero en Huelva se han dado ya los primeros casos en washingtonias.
Eugenio: ¡Qué espanto! Y esas tres especies completan más del noventa por ciento del palmeral malagueño, tan monótono él, y solo en el Parque habrá como seiscientas, muchas de ellas estupendas. Luego plantar en el muelle de al lado 650 datileras y 75 washingtonias sería tan arriesgado como instalar muchas aves de por ahí junto a un parque ornitológico. Porque este escarabajo asiático, el curculiónido ferruginoso como también le llaman, decidió hace unos años venirse como inmigrante, con la esperanza de encontrar una vida mejor y unas palmeras más suculentas, y durante unos diez años lo han mantenido a raya las diferentes administraciones implicadas en su control; pero ahora ya está desmarchado.
Julián: Hace ya años me comentó un amigo alemán que vive en Frigiliana que se le había puesto fea una palmera grande y habían ido unos señores de Sanidad Vegetal de la Junta , que actuaron eficazmente y la cortaron y destruyeron, sin ningún coste para él, porque ya no tenía remedio y lo importante era impedir que los insectos se pasasen a otra.
Eugenio: ¡Qué pena, con la de años que cuesta criarlas, y que después se pierdan sin poder hacer nada para salvarlas! Me han contado que algunas personas estaban tan encariñadas que lloraban al verlas desmigajar hasta tener la seguridad de que no quedaba dentro ni una larva viva.
FEOS TOCONES Y BELLAS FLORES
REPORTAJE FOTOGRÁFICO SOBRE LOS PLÁTANOS DEL PARQUE DE MÁLAGA
(8-4-2006)
Varios lectores me piden que aclare el incomprensible pie de la foto del artículo anterior, y respondo que como la expliqué en los últimos renglones yo no le puse ningún pie. Y también me sugieren que ahora que ya han eliminado los plátanos de sombra del Parque complete mis opiniones expresadas en varios artículos sabatinos (que pueden verse en www.jacanizo.com con fotos en color).
En unas siete u ocho ocasiones dije en ellos que no había más remedio que arrancar los plátanos peligrosos para los transeúntes y sus bienes importantes, pues cuando he visto un coche aplastado me he estremecido al pensar que podría haber estado dentro o al lado el conductor, e incluso toda la familia, y por tanto considero justificado y hasta exigible que los responsables de la seguridad de los transeúntes eliminen esos riesgos, como se haría con una fachada, cornisa, marquesina o baranda amenazadora.
Es preciso saber que en bastantes ciudades están sustituyendo los plátanos enfermos y peligrosos por otros árboles distintos y preferibles, o bien sometiéndolos a tremendas podas de seguridad, en general contraproducentes, como se demostró en nuestro Parque hace veinticinco años, con las consecuencias que ahora estamos pagando caro.
La noticia más reciente sobre podas tajantes me la ha suministrado Jerónimo Molina, acompañada con fotos de ocho monumentales platanazos que acompañan a la famosa Fuente del Rey, en Priego de Córdoba, de uno de los cuales cayó una gruesa rama horas antes de un “botellón” que, gracias a ese adelanto, no derivó en entierro colectivo.
Y la visión de los cortes dados a ras de suelo a los de nuestro Parque ha demostrado que muchos estaban huecos y podridos hasta ese nivel e incluso más abajo, luego eran todavía más peligrosos de lo que su aspecto exterior manifestaba. Ya cité los informes de la Academia Malagueña de Ciencias y del experto catalán en riesgos arbóreos Joan Martínez Sabaté, que recalcaban la peligrosidad de muchos, sobradamente confirmada ahora por numerosos tocones, como el de la foto.
En cuanto a los no peligrosos, rogué encarecidamente que se transplantasen a otro lugar de la ciudad, y acabo de ver en su nuevo destino unos cuantos de los de aspecto más joven y sano.
Para consolarnos un poco después de esa tan desagradable como inevitable operación de eutanasia arbórea recomiendo paladear las últimas flores de glicinias, al alcance de vista y olfato en Venezuela 8 y en la esquina del Paseo del Limonar con San Vicente de Paúl, el precioso árbol de las orquídeas (Bauhinia variegata) del inicio del Paseo Miramar y sus hermanos de junto al Puente de las Américas y de la calle San Juan Bosco, y el dadivoso azahar que perfuma a tantísimos naranjos.
JARDINES EN CHINA
(22-4-2006)
Un amigo muy entendido en jardinería, Marcos González Mrowka, ha estado visitando jardines en China, y le pido que nos cuente sus impresiones.
¿Qué fue lo primero que te llamó la atención?
Precisamente el que no me llamaba la atención casi nada, pues la flora ornamental está tan internacionalizada que al principio veía en templos y palacios lo mismo que en los jardines europeos: cedros, sauces llorones, kakis, pinos, sabinas, bojs, palmitos elevados (Trachycarpus fortunei), Cycas revoluta...
Algunas son especies chinas o al menos asiáticas; pero aclimatadas aquí hace muchísimo tiempo. ¿Y no viste algunos ejemplares magníficos?
Sí, muchos árboles de gran porte, sobre todo sabinas marcadas con sellos amarillos, verdes o rojos según tengan más de dos, tres o cuatro siglos. Y en Luoyang, al sur de Pekín, admiré un monumental ginkgo o árbol de los cuarenta escudos que tiene, según los lugareños, más de 1.600 años. No sé se será cierto, pero causa una gran impresión. El panorama fue cambiando al sur del país, en Guilín, donde la vegetación demostró, ¡por fin!, que estábamos en la otra esquina del mundo, pues vimos palmeras de cola de pescado (Caryota) y también Phoenix sylvestris, y grandes ficus, cicas diferentes de nuestra conocidísima revoluta, el bambú de Buda o Bambusa ventricosa, y en las riberas del río Li fantásticos bosquecillos de bambúes con helechos epífitos (Davallia humata) y orquídeas sobre los árboles.
¿Y has visitado algunos jardines realmente extraordinarios?
Sí, sobre todo en Hangzhou y Shangai, ciudades cercanas entre sí. Los chinos dicen que “En el cielo el paraíso, y sobre la tierra Suzhou y Hangzhou”, y en esta última crees estar en una ciudad diseñada enteramente por un paisajista. Hay jardines con nombres tan poéticos como “Parque del puerto florido y la contemplación de los peces”, y de cuyos estanques emergen nenúfares y lotos, símbolo budista de la pureza. En las zonas altas de esa región se cultiva té, y sus plantaciones están rodeadas en ciertos lugares por bosques de bambú y sequoyas del alba (Metasequoia glyptostroboides), que se aliaron con la niebla para ofrecernos un escenario mágico.
¿En Shangai qué fue lo que más te gustó?
Allí encontramos todo lo que esperábamos de la jardinería china, en el jardín de Yu-Yuan, uno de los más bellos del país según dicen: estanques con carpas centenarias, bonsáis, arces, palmeritas Rhapis, peonías, cascadas, roquedales de los que emergen pinos, y todo presidido por un ginkgo de cuatrocientos años, magnífico regalo de un mandarín a su padre anciano. Allí respira uno esa frase china que dice: “Si quieres ser feliz crea un jardín y dedícate a cultivarlo”.
Oye, Marcos, estoy dándole vueltas a... ¿Sabes a qué hora sale el primer avión para China?

HANGZHOU: Vista de una zona del Parque del Puerto Florido
OPINIÓN Y
ESTUPEFACCIÓN
REPORTAJE FOTOGRÁFICO SOBRE LOS PLÁTANOS DEL PARQUE DE MÁLAGA
(29-4-2006)
De vez en cuando oímos o leemos alguna opinión que nos produce estupefacción, y eso me ha ocurrido con una carta al director de SUR, que comento con la mayor cordialidad hacia el remitente y simplemente para aportar datos complementarios.
En ella se leía que los plátanos de sombra del Parque de Málaga han sido arrancados “so pretexto de que estaban enfermos y los han reemplazado por palmeras”, y que “si hay algunos árboles enfermos se procura curarlos o se reemplazan por otros”.
Al no tener yo ninguna relación con las obras del Parque puedo comentar esas frases con objetividad, limitándome a hacer constar que estaban mucho más enfermos y peligrosos todavía de lo que demostraban por fuera antes de que los cortasen; que al igual que hay personas incurables también hay árboles imposibles de sanar; y que nadie los ha reemplazado por palmeras, puesto que ellas llevaban ya un siglo alternando con ellos cada cinco metros a lo largo de las cuatro filas.
A quienes se hayan quedado inquietos respecto a una posible curación les sugiero que entren en la carretera de Churriana y los Alhaurines, pasen ante la gasolinera de BP y lleguen hasta la siguiente raqueta de tráfico. A su izquierda, entre un establecimiento de bricolaje y un viverito, encontrarán el cementerio de los plátanos. Es un espectáculo casi apocalíptico, debido a los grandes troncos enfermísimos, con múltiples cavidades y pudriciones causadas por hongos devoradores de la madera, que en bastantes árboles habían bajado hasta el suelo e incluso más, como mostraban sus tocones; y para colmo con ataques de termitas.
Estremece pensar que tantísimos miles de transeúntes hayamos paseado tranquilamente junto a ellos, pese a que su exterior mostraba muchas oquedades putrefactas, frecuentemente con pesadísimas ramas asentadas en falso sobre ellas, algunas de las cuales han aplastado vehículos.
Otro día leí en SUR un artículo muy atractivo sobre el palmito español (Chamaerops humilis), que evocaba recuerdos de infancia del autor en la Serranía de Ronda, cuando con otros chavales comía sus frutos (de aspecto parecido a las uvas) y sus palmitos.
En español llamamos palmito tanto al cogollo o yema apical de las dos mil y pico especies de palmeras que hay en el mundo, como a esa baja con varios tronquitos, y austera en el consumo de agua, que es la única especie autóctona de la familia palmáceas que tenemos en España.
Luego lo que comían esos niños era el palmito del palmito, y el único y minúsculo error de tan agradable artículo consistía en decir que era la raíz, cuando el cogollo está en el extremo opuesto, lo cual no empaña el texto; pero lo aprovecho para completar su información.
ENAMORARSE DE LAS PALMERAS
(6-5-2006)
Hay personas que declaran que no les gustan las palmeras (casi siempre porque solo conocen las cuatro o cinco que se repiten hasta la saciedad en calles, plazas y jardines), al igual que otras no le encuentran ningún atractivo especial a los cactus, las plantas autóctonas, la pintura, la escultura o la lectura. Y como estamos en un país libre, o en una realidad nacional libre, los amantes de cada objeto del deseo debemos respetar a los indiferentes; pero también podemos animarlos a conocerlo mejor.
A mí me fascinan unas trescientas especies de palmeras (a las que dediqué un tomaco de setecientas páginas que se ha agotado y cuya tercera edición estoy preparando), y otras mil plantas muy diversas (de las que muchísimas salen en mi nuevo mamotreto de mil cien páginas titulado ‘El jardín: arte y técnica'), y como no puedo animar a conocer la maravillosa variedad que ofrece esa atractiva familia botánica hojeando mi libro ahora aletargado, invitaré a las personas de buen gusto a dejarse impactar comprobando cuánto han fascinado las palmeras a los pintores de todos los tiempos.
¿Cómo? ¿Hinchándose de buscar en libros de Arte algún que otro cuadro en el que aparezca una palmera? Afortunadamente no, gracias a mi buen amigo Javier Segura, viverista de palmeras y gran experto en ellas desde hace muchos años, que ha trabajado entusiásticamente hasta crear un mágico museo artístico-palmeril con unas cuatrocientos cuadros variadísimos, en su página web www.palmerasyjardines.com .
Entrando en Información y después en Palmeras en el Arte basta situar el cursor sobre cada una para saber el autor y la época, y hacer clic para ampliarla. Es una auténtica gozada y una ocasión para enriquecer el paladar estético.
Javier Segura pronunció, con motivo de la Feria de Jardinería de la Costa del Sol, celebrada en Marbella los días 27 a 30 de abril, una interesante conferencia sobre las palmeras en la jardinería mediterránea, que comenzó ofreciendo el conteo de especies que ha efectuado en los jardines más ricos al respecto de la Península.
El que más atesora es La Concepción (su zona histórica más las nuevas plantaciones), seguida por el Molino del Inca de Torremolinos, el Huerto del Cura de Elche, el Jardín Botánico de Valencia, el Majuelo de Almuñécar y el Parque de Málaga. ¡Menudo exitazo para la zona malacitana!
Luego los que no hayan reparado hasta ahora más que en las omnipresentes datilera, palmera canaria, Washingtonia filifera y W. robusta tienen varios lugares muy cercanos para conocer mejor a esta variada familia, y un sitio web donde extasiarse al contemplar tantísimas obras de artistas que vieron claro que estas gráciles plantas embellecen el mundo.
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