ARTÍCULOS DE 2005 SOBRE EL PROBLEMA DE LOS PLÁTANOS DE SOMBRA DEL PARQUE DE MÁLAGA
REPORTAJE FOTOGRÁFICO SOBRE LOS PLÁTANOS DEL PARQUE DE MÁLAGA
ÁRBOLES MUY POLÉMICOS
(17-9-2005).
Un lector me escribe para manifestar su inquietud respecto a un asunto que seguramente preocupa también a otros muchos:
“Hace algunas semanas leí las intenciones de nuestro Ayuntamiento acerca de la remodelación del Parque de Málaga. Me pareció entender que se van a ir arrancando los plátanos orientales del Paseo Central. No llego a entender esta medida, pues hay ejemplares muy jóvenes que fueron plantados hace pocos años. Son unos árboles que aportan una gran área de sombra a los andenes peatonales. ¿Se van a sustituir por otras especies que alcancen tal envergadura o más? ¿Cuál es el motivo para adoptar esta drástica medida? ¿Acaso están enfermos? En este caso lo lógico sería tratarlos. En otras zonas, como el Paseo del Limonar y Miramar, pude observar este verano, Julio, un día de fuerte terral, cómo se produjo una caída de hojas masiva, que ni siquiera se produce en esa magnitud en otoño. Creo que debe tener alguna relación con los “hongos” con los que parece que están afectados los plátanos orientales en Málaga. Según parece, el Ayuntamiento tira por la calle de en medio y en vez de tratarlos prefiere arrancarlos. Me da miedo pensar que el Ayuntamiento extienda esta terapia a todas las zonas que tienen plátanos orientales.”
El asunto reviste importancia y está de plena actualidad en muchas ciudades, de las que nos interesan mucho dos, también mediterráneas y turísticas, y con excelentes jardines y arboledas: Barcelona y Niza. Veremos qué pasa allí y después me centraré en Málaga y ofreceré informaciones que no cabrán en un solo artículo, y que aportaré de forma personal, puesto que no estoy en el Ayuntamiento ni conozco sus planes.
Lo que sí sé es que me he pateado a fondo el arbolado callejero de varias ciudades, con motivo del libraco de mil páginas que acabo de terminar, y que entre ellas destaca Barcelona, que tiene en sus calles unos 150.000 árboles, de los que unos 57.000 son plátanos de sombra o plátanos híbridos ( Platanus orientalis var. acerifolia o P. x hispanica o P. hybrida), sobre los cuales dice lo siguiente el libro ‘Arbres de Barcelona', editado por su ayuntamiento:
“Los plátanos, hasta hace poco tiempo, estaban sometidos a una poda drástica, que mutilaba las ramas gruesas, dejando abiertas unas heridas por las que se colaban hongos patógenos. Esta práctica ha hecho que muchos árboles de Barcelona sigan siendo vulnerables a enfermedades que pueden causarles una muerte prematura. (...) y en casos extremos muestran en el tronco cavidades grandes y peligrosas. (...) la política actual consiste en limitar su número...”.
Y el Plan Verde de Niza incluye arrancar 650 árboles, plátanos en su gran mayoría, y plantar 900 de otras especies. Luego la cosa está que arde y el sábado próximo aclararemos conceptos.
RETRATO ROBOT
(1-10-2005).
Tras un resumen de lo publicado seguía así:
... Y es que estos árboles, como todo, tienen ventajas e inconvenientes, que plasmaré en un retrato robot de lo más objetivo.
Importancia, virtudes y ventajas: El plátano oriental, antecesor del que nos ocupa, ostenta importantes referencias culturales e históricas protagonizadas por Sócrates, Platón, Jerjes, Calígula, Julio César e inevitablemente Plinio, que pueden leerse por ejemplo en el bello y reciente libro ‘El alma de los árboles', de Miguel Herrero Uceda, lleno de datos culturales y estupendamente ilustrado por Antonio Ídem. Andando el tiempo, este árbol descendiente de aquél ha ido demostrando por toda Europa que resiste el asfalto, la sequía, el calor, el frío y la contaminación del aire, y da una sombra estupenda.
Problemas y peligros: Es muy propenso a enfermedades difíciles de combatir, pues hay que emplear maquinaria de gran potencia y hacer que se retiren los coches, etc. y que provocan esa caída prematura de hojas notoriamente enfermas, que brotaron apenas cinco meses antes, cuando deberían formar una verde y compacta copa durante unos nueve.
En bastantes ciudades y desde hace décadas se han añadido a ello esas podas incorrectas que reconocen en Barcelona, realizadas sin tener en cuenta la existencia de hongos xilófagos (en griego devoradores de madera), y que han llenado las alineaciones arbóreas de grandes cortes erróneamente ubicados e inclinados al azar, que al no poder “cicatrizar” bien abren paso a dichos hongos, cuyas hifas o filamentos provocan pudriciones en cortes y muñones, avanzan hacia abajo, y producen grandes oquedades necrosadas que frecuentemente tienen sobre ellas ramas antes muy estables y después peligrosas para viandantes y vehículos. (La última vez que he visto uno con el techo hundido fue el 22 de Julio).
ÁRBOLES PREOCUPANTES
(8-19-2005).
La problemática de los plátanos de sombra, que trae de cabeza a los técnicos de numerosas ciudades, puede ser mal interpretada por los aficionados, que quizás se extrañen de que profesionales que amamos a los árboles nos estremezcamos al pasar junto a bastantes plátanos, y pensemos que nos da mucha pena que los quiten, pero que cuanto antes mejor, porque también amamos a los peatones, sobre cuyas cabezas y coches pueden caer ramas escasamente apetecibles.
Por muy defensores de los árboles que seamos hemos de tener clarísimo que si alguno entraña un peligro para vidas humanas o bienes de importancia hay que hacer lo posible para evitar esos riesgos; mientras que al otro 99'99% de los árboles, que no nos los toque nadie.
Y es que cuando el Ayuntamiento de Barcelona publicó en 1992 su Plan de Espacios Verdes, planteando la sustitución de plátanos por otros árboles con diversas envergaduras según las dimensiones de las aceras, por algo sería. (Los elegidos fueron el almez, la sófora, la melia, el braquiquito, el ciruelo purpúreo, el árbol del amor, y para las aceras más estrechas el aligustre, el naranjo amargo y la altea).
¿Es que el plátano de sombra es malo y esos otros árboles son buenos? No. Pero él lleva inundando las calles europeas desde hace muchísimo tiempo y en una proporción infinitamente mayor. (Por ejemplo, en las aceras barcelonesas hay 57.000, sobre un total de 150.000 árboles, es decir, casi 4 de cada 10). Y sus enemigos naturales, incluido el hombre, han tenido tiempo sobrado para ensañarse con él.
Y ahora la proporción de plátanos enfermos, socavados, cariados y peligrosos es ya tal en tantos sitios que ha llegado el momento de pagar muy caras las drásticas podas tradicionales, y de planificar inteligentemente, y con una visión a medio y largo plazo, qué se puede hacer para remediar en lo posible lo hecho, y para no seguir repitiéndolo.
He pedido a mi colaborador David Marín del Río que examine una muestra de plátanos del Parque de Málaga, situándose al pie del pobre desahuciado que está junto a la verde cabina del Recinto Musical y recorriendo esa fila hasta la Plaza de La Marina, y me cuenta lo siguiente:
-He contado 36, y me atrevo a considerar medianamente salvables unos 6. Los demás se reparten casi a partes iguales entre los que son un auténtico desastre y los que aparentemente están bien, hasta que se mira hacia la copa y se ve el peligro que representan. En 3 ó 4 troncos las setas producidas por los hongos devoradores de madera son perfectamente visibles. Jóvenes hay 7, la mayoría con las hojas enfermas, y uno con el tronco dañado.
¿Qué se puede hacer ante semejante panorama? Especularemos sobre ello el sábado próximo.
LA MANZANA PODRIDA
(22-10-2005).
Cuando alguien tiene sus brazos, manos y dedos sanos y fuertes, y alguna víscera fatal, le operan de ella, y a nadie se le ocurre cortarle lo que tiene bien; pero en bastantes ciudades se ven podas drásticas en árboles que se estaban desarrollando bien, y no en otros con grandes cavidades podridas y ramas peligrosas asentadas en falso.
Y al igual que en un canasto de manzanas hay que eliminar las podridas, por mucho que nos gusten las manzanas, en una ciudad conviene defender a los árboles sanos y ventajosos y eliminar los peligrosos, en legítima defensa y por mucho que amemos a los árboles.
Numerosas ciudades con bastantes plátanos de sombra que entrañan peligro para personas, vehículos, etc., realizan planes de sustitución gradual por otras especies, cuando no cabe ya tratamiento alguno. Pero no se trata de que el plátano sea el malo de la película, sino que abunda más desde hace mucho tiempo, sus ramas llegan a ser especialmente pesadas, y está más castigado que otros árboles que también cierran muy mal las heridas de poda.
Por ejemplo, en un estudio realizado por la Cátedra de Patología Forestal de la Escuela Técnica Superior de Ingenieros de Montes de Madrid, dentro del ‘Programa de actuaciones de fomento y mejora del arbolado urbano y periurbano para el incremento de la calidad ambiental de la ciudad', se estudiaron 2.071 árboles de 52 especies, y “quedaron peor” que el plátano la sófora del Japón, la falsa acacia, los chopos más cultivados y el olmo siberiano. Sus cuatro autores, al informar sobre cada árbol, reiteran frases como las siguientes: “Existe por tanto una clara relación directa entre podas mal ejecutadas y grados de pudrición existentes”, “deberá tenerse gran cuidado al realizar podas de ramas de cierta sección”, “las heridas de poda en la gran mayoría de casos son causa de importantes pudriciones de tronco y ramas estructurales”, etc.
En definitiva, los defensores de los árboles debemos volcarnos para que ese gran conjunto de copas verdes que constituyen el importantísimo patrimonio vegetal de cada ciudad, que tantas ventajas nos aporta a todos en cuanto a ornamentación, sombra, incremento de la humedad, purificación del aire y disminución de la contaminación atmosférica mediante la retención en su follaje de polutantes que de lo contrario ingeriríamos nosotros, efecto sedante gracias a la reducción de la dureza visual y psíquica del entorno urbano edificado y pavimentado, etc., se cuide lo mejor posible; pero eso incluye, desgraciadamente, el tener que usar el bisturí de vez en cuando con los elementos con claros balances negativos entre beneficios y peligros.
ACIERTOS Y DESAFÍOS DEL PASADO
(5-11-2005).
Como resumen de lo publicado, se concretaron dos puntos importantes:
Primero: Profesionales y aficionados debemos sensibilizarnos mucho más respecto a las podas innecesarias que perjudican a una parte sana y vigorosa del patrimonio vegetal urbano, beneficiosísimo para el medio ambiente y la salud humana, y hemos de comprender que la eliminación de ramas o árboles que entrañen riesgos es razonable e imprescindible.
Y segundo: Conviene imitar a entidades tan destacadas en jardinería y arboricultura como el magnífico Jardín Botánico de Madrid y los ayuntamientos de ciudades tan bien ajardinadas como Niza y Barcelona, que han hecho sus estudios de peligrosidad arbórea y realizan juiciosas acciones al respecto, porque saben que sustituyendo ciertos árboles perfeccionan sus arboledas, aunque hay que esperar años para lograrlo, cosa obvia cuando se reemplazan grandes árboles viejos por otros cultivados en viveros.
Me queda por contestar la pregunta sobre si las jacarandas pueden ser o no los mejores árboles suplentes de los plátanos del Parque, y responderé que se podrían barajar otros, como almeces (que son los que usan en Niza y Barcelona), tipuanas, grevilleas, árboles de la llama, etc., cada cual con sus ventajas e inconvenientes, como todo en la vida; pero que no estamos ante una mera comparación de especies, sino ante un desafío mayor.
Nuestros antepasados acertaron al alternar plátanos de sombra y palmeras de Canarias (Phoenix canariensis), que formaron durante largo tiempo un conjunto armonioso y umbrío, hasta la poda de 1981. Pero dejaron solamente cinco metros, y a veces menos, entre cada plátano y cada palmera, con lo cual los malagueños de hoy recibimos ahora un desafío del pasado, pues entre cada dos copas de palmeras (no entre cada dos troncos) queda un hueco de solamente unos tres metros y pico. En consecuencia, o se plantan árboles suplentes más bajos que las copas de las palmeras, u otros de porte muy estrecho que lleguen a superarlas en altura (para lo cual necesitarán bastantes años), u otros con copas grandes y globosas, como las jacarandas o los almeces; pero dándoles durante muchos años adecuadas podas de formación para que no se ramifiquen hasta sobrepasar las copas de las palmeras.
Afortunadamente, el asunto está en manos de técnicos municipales experimentadísimos, y tengo entendido que también de especialistas foráneos en estudios de evaluación de riesgos de caída o fractura, diagnóstico del estado biomecánico y estructural de los árboles, etc.
ALTERNATIVAS A LOS PLÁTANOS
(17-12-2005).
Me tiran de la lengua insistentemente varios lectores más respecto al problema de la aconsejable sustitución de parte de los plátanos del Parque de Málaga, y para complacerlos aplazo el asunto que anuncié.
Y digo “parte” porque en los artículos que dediqué a tan conflictivo asunto dije ocho veces que hay que reemplazar los peligrosos, que tienen ramas gruesas y largas mal asentadas sobre zonas de madera con cavidades y/o podredumbres. Y comenté que el último coche que he visto con el techo hundido y los cristales rotos fue el 22 de julio, y que tengo entendido que han venido especialistas foráneos en la evaluación de riesgos potenciales.
Me preguntan especialmente sobre las mejores especies sustitutorias, y ya mencioné algunas; pero añadiendo que el verdadero desafío es el de los angostos intervalos de 3-3,5 y a veces 4 metros entre las copas de dos palmeras consecutivas. Y en ese estrecho hueco, o por encima, o por debajo, hay que encajar las futuras copas adultas de los árboles suplentes.
Si se apostase por los altos y amplios (A en el dibujo) podría tratarse de almeces (sin flores decorativas), jacarandas (con flores violáceas) o tipuanas (con flores amarillas); pero habría que irles cortando durante muchos años las ramas recién brotadas, para que abrieran sus copas por encima de las palmeras. Y de las aproximadamente 280 que en cuatro filas flanquean la calzada central del Parque, unas 240 tienen troncos con más de 8 metros de altura, y por tanto las cimas de sus copas a más de unos 11, y en bastantes casos 14, 16, 18, etc. ¡Largo camino para un árbol adquirido en vivero con 5 ó 6 metros como mucho!
La alternativa estrecha (E) estaría representada por las grevilleas y los árboles de la llama (Brachychiton acerifolius), con bellas floraciones de color naranja y rojo respectivamente; pero su ramaje requeriría poda de formación inicial y sempiternos recortes de puntas para no enmarañarse con las palmas contiguas.
Y los árboles B (de bajos), que dibujo con varias alturas, podrían ser naranjos, plumerias, árboles de las orquídeas, acacias de Constantinopla, árboles del amor, mimosas plateadas, chaparrones amarillos, etc. Quedarían bajo las palmeriles esferas verdes, adornarían mucho, estarían presentables bastante antes que los A y E, y añadirían su sombra a la de las palmeras.
Y he dicho esferas verdes porque cualquiera de esas posibles soluciones tendría que incluir el abandono de la costumbre de eliminar periódicamente la mitad de las palmas (y precisamente las que dan energía y alimento a la planta entera), pues de lo contrario nunca disfrutaremos de toda su sombra.
Claro que para esperar eso hay que ser un optimista desbordante.
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