Las moras del Niño

 

Latín: Morus nigra

Familia: Moráceas

Origen: Montañas al E y S del Mar Caspio

 

 

En una votación que organizó una revista parisina hace bastantes años, para elegir los cuatro franceses vivos más famosos, triunfaron Picasso, Simenon, Ionesco y Brigitte Bardot, y solo Brigitte era y es autóctona hasta las cachas, pues los demás eran un malagueño, un belga y un rumano. Si preguntásemos hoy a los lectores por los árboles autóctonos más conocidos, mencionarían el olivo, el naranjo, el algarrobo, la morera, la higuera, el pino piñonero y la encina, cuando solo esta última lo es con plena seguridad. Y es que muchos confunden los autóctonos, realmente nativos de aquí, con los tradicionales, de los que aseguran tajantemente "que llevan aquí toda la vida de Dios", razonamiento teológico un tanto arriesgado. Claro que eso no debe extrañarnos en esta ciudad tan cosmopolita, en la que abundan los Loring, Taillefer, Temboury, Caffarena, Crooke, Gross y un largo etcétera, que justifican el dicho "Si será malagueño, que hasta tiene apellido extranjero". La morera negra lleva aquí muchos siglos, incluso más que la blanca; pero es nativa de la antigua Persia y alrededores. Visiten una en la plaza del Niño de las Moras, en El Palo, a la vera del busto de aquel cantaor que decía sus coplas y vendía moras por las calles, y de las buenas, de las negras, que dejan unas manchas en la ropa y las manos que si le ve a uno Garzón está perdido, salvo que recuerde aquello de que "la mancha de la mora con otra verde se quita" y actúe con rapidez.

Página Principal        Sobre el autor       Literatura Infantil y Juvenil      Libros de Jardinería    

Volver