Gracias por tu cuento El pintor de recuerdos, tan fino, tan poético, tan bello, tan bien ilustrado...
Miguel Delibes en carta al autor.
Gabriel decidió hacerse pintor de recuerdos. Al poco de clavar en la puerta el letrero, una viejecita quería que le pintase su más bello recuerdo. Luego acudió un millonario, una pareja, un encorvado anciano, un señor tristón, un político, unos padres… Por fin, apareció un niño.
El deseo de encontrar la felicidad es lo que mueve a las personas… Nadie quiere llevar una vida gris, en blanco y negro. Pero, ¿dónde se esconde esa vida feliz, apasionante, plena de colores? ¿En el dinero? ¿Tal vez en el poder? ¿Acaso en el amor?
Carmelo F. Alcalde en el número monográfico de la revista Platero dedicado a Cañizo.